Siento una gran alegría y profunda tristeza al decir que llega el fin de este maldito año.
Llego cansado, agotado, deprimido y con pocas ganas de poco, estancado y remando en polenta con los últimos aires. Sé que el calendario gregoriano solo es una forma mas de contar los días que pasan, y que cambie el año no va a cambiar lo que yo haga con mi vida, pero mentalmente necesito cerrar este nefasto 2011.
Arranquemos por las cosas buenas, así levantamos un poco el mensaje, este año (estos últimos 12 meses que llevo sin crear un nuevo post en el blog), pude crecer mucho laboralmente, me sobrepuse a muchos desafíos y proyectos exigentes y tuve el tiempo y espacio para dedicarme a temas abandonados, si, finalmente compré mi departamento, el proyecto de toda mi vida, la razón de mis ahorros los últimos 10 años.
Cambiaron muchas cosas en mi vida este año, no solo por mudarme, empezar a vivir solo, entender los desafíos de la vida, sino porque tuve que crecer, como persona, como hombre, y como familiar, en muchos aspectos. Creo que este fue por lejos el año que más envejecí y madure de mi vida, deje de disfrutar tanto de muchas cosas que antes me fascinaban, como ser juegos en la computadora, o ver televisión, y empece a disfrutar un poco mas las relaciones humanas, la fraternidad, aun cuando me cuesta encontrarme a mi mismo en varios diálogos sociales, entendí que si no nos rodeamos de gente que nos motive, nos transformamos en una planta.
Lo más doloroso y difícil del año, sin duda, fue la partida de mi viejo, mi padre, mi mejor amigo, ese gran hombre que solo hasta el final pude entender, conocer y admirar. Hasta el último día de su vida se mantuvo firme a sus valores y convicciones, aún con su poca diplomacia, con su rudeza, pero cuando médicos, enfermeras, amigos y familiares lo criticamos por terco, nos terminó demostrando que tenía razón. Luchó, y la peleo, y hizo todo lo que en su débil humanidad pudo, pero el cáncer es una mierda, se lo terminó comiendo al viejo. Tuve la suerte de poder compartir con él muchas noches en la clínica y charlar mucho, conocer un poco mejor a la persona que siempre tuve tan lejos afectivamente y tan cerca físicamente.
Es un poco irónico y nunca lo creemos porque nos parece un cliché, pero recién cuando esa persona deja de estar, es que pensamos en todo lo que nos perdimos a la distancia. Llegué a entender porque la desconfianza y la personalidad difícil de mi viejo era tan así, porque la vida lo llevo a ser así, a relacionarse con el mundo de esa manera, como la vida y la lucha por ser felices a veces nos hace tan cerrados. El 21 de Julio de 2011 es una fecha que va a quedar en mi memoria para siempre, vi a mi viejo morir y es un recuerdo que nunca voy a poder borrar, fue mi primer y mas doloroso velorio en mi vida.
Vi decenas de amigos, colegas y familiares llorar por mi viejo durante horas, creo que ninguno incluyéndome podíamos entender como una persona tan fuerte podía encontrar su muerte tan joven, pero paso, y tuve que hacerme cargo de muchísimas cosas que mi viejo dejo, tuve que madurar para hacerme cargo de varias responsabilidades que no esperaba, dedicarme a mi vieja, sacar adelante muchas cosas, hacer decenas de tramites y sobre todo, superar la situación de no tenerlo mas al lado mio, con nuestras diferencias, nuestras opiniones encontradas y cientos de peleas, me dí cuenta lo orgulloso que mi viejo estaba de mi, y me quebré, y siento que todavía estoy quebrado, porque el siempre prefirió verme crecer en silencio desde una posición critica, y no consolarme con su amor, el siempre prefirió criticarme y enfrentarme aunque internamente le doliera, solo para ayudarme a ser una mejor persona, y no me dí cuenta hasta el último dia.
Ahora siento que me mira desde arriba, que me ayuda y se caga de la risa cada vez que digo "el viejo tenia razón", y tengo que aprender a vivir sin él, porque todo lo que pude odiar de su forma de ser, ahora no solo lo entendí, sino que lo extraño.
Andate 2011, y no vuelvas nunca más. El 2012 me encuentra cumpliendo 30 años, y mi meta más importante, mi promesa para el 2012, es encontrar definitivamente mi camino, mi horizonte, que carajo quiero hacer con mi vida, adonde quiero llegar. Este año tuve ofertas de mudarme al exterior, al interior, de hacer trabajos independientes, de empezar mi propio negocio, pero no tener una idea firme me hizo desistir de todo y seguir en la misma baldosa. Para el año 2012, quiero concentrarme en mi mismo, dedicarme a mi persona, decidir lo que va a pasar con mi vida y arriesgarme por eso si es necesario. Una frase que leí hace poco y me quema la cabeza es "ningún viento es bueno para el que no sabe a donde va", y me identifico totalmente con esa frase.
Ojala mi próxima entrada dentro de algunos meses en 2012 sea una versión totalmente distinta, voy a salir de esta depresión, de esta falta de ganas de nada, solo para asegurarme de que mi vida tenga energía, mas fuerza, y sobre todo, ser más feliz.
A los pacientes lectores que llegaron hasta aquí, les deseo simplemente eso, que sean felices, que puedan dejar de lado todo el ruido que nos aleja de lo que significa vivir esta corta vida, y que tengan toda la felicidad que les pueda entrar en el cuerpo.